 
|
Dirección: John
Madden.
Países: Reino Unido, Francia,
USA.
Año: 2001.
Duración: 131 min.
Interpretación: Nicolas
Cage (Capitán Antonio Corelli), Penélope Cruz
(Pelagia), John Hurt (Dr. Iannis), Christian Bale
(Mandras), David Morrissey (Capitán Weber),
Irene Papas (Drosoula), Patrick Malahide (Coronel
Barge), Aspasia Kralli (Sra. Stamatis), Mihalis
Giannatos (Kokolios), Gerasimos Skiadaressis
(Stamatis).
Guión: Shawn
Slovo; basado en el libro homónimo de Louis de
Bernières.
Producción: Tim
Bevan, Eric Fellner, Mark Huffam y Kevin Loader.
Música: Stephen
Warbeck.
Fotografía: John Toll.
Montaje: Mick
Audsley.
Diseño de producción: Jim
Clay.
Dirección artística: Gary
Freeman.
Vestuario:
Alexandra Byrne.
Decorados: John
Bush. |
CRÍTICA
Joaquín
R. Fernández
Puntuación:
5.5
Banda Sonora Original: ***
Ya saben lo
que sucede cuando un actor patrio consigue fama y
renombre mundial: la envidia hace acto de
presencia y las alabanzas se transforman en
hostiles dardos dispuestos a destrozar la
reputación del artista. Eso le ha sucedido a Antonio
Banderas, a pesar de que se afana en
contentar a los múltiples paparazzis que lo
asolan cada vez que se acerca por España, y eso
mismo le está sucediendo a Penélope
Cruz, que recibe críticas por doquier
de sus compatriotas. Cierto que no está teniendo
mucho éxito en su carrera comercial por los
Estados Unidos, pero es injusto echarle la culpa
a ella de dichos fracasos cuando hay gente de la
talla de John Madden, Billy Bob
Thornton y Stephen Frears de por
medio. ¿Acaso no se trata de una debacle
colectiva? ¿O es que a Nicolas
Cage y a Matt Damon no les
afectan semejantes fiascos? El verdadero problema
está en que ha existido una campaña
publicitaria sin precedentes para encumbrar al
estrellato a la actriz española, y sin embargo
aún no ha dado sus frutos. Destrozarla con
comentarios completamente injustificados (digan
lo que digan es un imán en la pantalla), sólo
sirve para consolidar todavía más uno de los
deportes nacionales: deleitarse con la caída de
los que lograron llegar a lo más alto.
El
problema de La Mandolina del Capitán Corelli no
es, pues, Penélope Cruz, sino la falta de una
necesaria química en la historia de amor que
envuelve a Antonio y Pelagia. No es
problema de los actores, que ponen toda la
pasión en ello (aunque Cage sigue sobreactuando
que da gusto), sino de la apatía general que se
adueña de uno mientras contempla con
indiferencia la primera mitad del filme. Las
imágenes y los acontecimientos transcurren ante
nuestros ojos sin fulgor, deleitándonos
únicamente con la maravillosa puesta de escena
de Madden, que sabe aprovechar el magnífico
diseño de producción que su equipo le ha puesto
en las manos. De ahí que, durante esa parte,
resulte más gratificante extasiarse con la
fotografía de John Toll que con el
pretendido romance de los protagonistas. Hay
que esperar a la segunda hora de metraje para
encontrar los verdaderos alicientes del guión;
la invasión alemana del pueblo griego en
el que viven el Doctor Iannis (espléndido John Hurt) y su hija
desata la verdadera tragedia que los sacudirá.
Cabe elogiar, a su vez, la alegría con la que se
escenifica el encuentro de culturas, cuando
italianos, alemanes y griegos cantan juntos y
vencen la intolerancia y los recelos que en
principio existían entre ellos. Pero, la verdad,
lo que es la historia de amor, no convence
demasiado (a pesar de la acertada melancolía con
la que Penélope Cruz representa a su personaje).
Por si fuera poco, el final se alarga
innecesariamente, a pesar de que se nota la
tijera que los productores seguramente han
impuesto al director (lo del terremoto es de
risa, la verdad). Una verdadera pena...
Stephen
Warbeck, que nos asombró en su día con su
memorable partitura para Shakespeare in Love, nos
ofrece ahora una agradable música que
discurre suavemente a través de la narración;
no hay nada original en ella, pero aporta
momentos de indiscutible talento, como se ve en
los instantes posteriores a la explosión de la
bomba en la playa.
Imágenes
de La mandolina del Capitán Corelli - Copyright
© 2001 MCA/Universal Pictures, Miramax Films,
Working Title Films, Le Studio Canal+, Free Range
Films y Studio Canal. Fotos por Peter Mountain.
Todos los derechos reservados.
<<
Página
principal de La mandolina del Capitán
Corelli
|